La Eurocámara flexibiliza las emisiones de CO2 de los coches
El acuerdo con los Estados miembros afecta a las emisiones de los turismos nuevos, tras el bloqueo que Alemania forzó en junio

El arlamento Europeo o Eurocámara y los Estados miembros han alcanzado un acuerdo que flexibiliza el límite a las emisiones de los turismos nuevos, tras el bloqueo que Alemania forzó en junio, un pacto que ha sido calificado de «malo» por la organización ecologista Greempeace. El acuerdo se traslada ahora , de nuevo, a los países miembros, que tienen que suscribirlo.
Durante las negociaciones, la Eurocámara limitaba la aplicación del tope obligatorio para las emisiones de CO2 de 95 gramos por kilómetro por fases al 95 % de los coches nuevos y a un solo año, el 2020.
La aplicación de la fórmula conocida como «supercréditos», que premia la fabricación de vehículos ecológicos , estaría permitida entre 2020 y 2022 pero con un tope de 7,5 gramos por kilómetro durante este periodo.
«Nuestro objetivo era mantenernos firmes y no debilitar los objetivos, a fin de no frenar la innovación en la industria automovilística ni tampoco los esfuerzos de la Unión Europea (UE) en la lucha contra el cambio climático», según el presidente de la Comisión de Medio Ambiente , el socialdemócrata alemán Matthias Groote.
«Hemos aceptado una aplicación por fases muy limitada de un año solamente, combinada con los supercréditos. Lamentamos que algunos Estados miembros en el Consejo trataran de retrasar la confirmación de un acuerdo entre las dos instituciones», ha agregado Groote.
Esta actitud, ha indicado, podría haber retrasado el procedimiento hasta la formación de un nuevo parlamento tras las elecciones europeas de mayo próximo, cuando el sector automovilístico necesitaba certeza a largo plazo para sus inversiones.
«El comportamiento del Consejo también establece un peligroso precedente entre las instituciones. Tenemos que asegurarnos de que esto no ocurra de nuevo. El Parlamento Europeo ha hecho su trabajo y esperamos ahora de los Veintiocho que hagan lo propio», ha concluido.
El ponente del caso, el alemán del Partido Popular Europeo (PPE) Thomas Ulmer, se ha mostrado satisfecho con el acuerdo y ha recalcado que los eurodiputados «han luchado duro por lograr un buen pacto, uno que combinara cierta flexibilidad para los fabricantes de coches, protegiera al medioambiente y estuviera en el mejor interés de los consumidores».
Greenpeace ha recordado que las nuevas normas estaban pensadas para confirmar la reducción de la media de las emisiones de CO2 de los coches a no más de 95 gramos por kilómetro hasta 2020, algo que fue establecido en una legislación de 2008.
«Pero como resultado de las negociaciones de hoy, los fabricantes automovilísticos solo cumplirán este objetivo tres años después gracias a la combinación de la aplicación por fases de los estándares y el empleo de trucos con los supercréditos», señala la organización.
Bajo el acuerdo, indica Greenpeace, el 5 % de las emisiones más contaminantes de cada coche no tendrá que cumplir con los estándares de emisión hasta 2012 y los supercréditos permitirán a los fabricantes automovilísticos compensar o equilibrar la producción de vehículos más contaminantes, como los todoterrenos, con automóviles menos perjudiciales, tales como coches eléctricos.
Ello quiere decir, según la organización ecologista, que los fabricantes de automóviles pueden superar los objetivos sin tener que hacer frente a sanciones.
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